Estudio para Señoras 23-04-2014

Encuentro con Señoras

Encuentro con Señoras

Les compartimos el estudio completo para la Reunión de Señoras de esta semana. Pueden descargar el archivo completo aquí.

EL FRUTO ALCANZADO A TRAVÉS DE LOS RECURSOS DE LA GRACIA

TEMA: EL SECRETO DE LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO – EL MANÁ – LA MADRUGADA
TEXTO: Proverbios 8: 17

“”Yo amo a los que me aman, y me hallan los que temprano me buscan.”

INTRODUCCIÓN

El rocío que cae del cielo viene por la mañana, por la madrugada, viene a humedecer y fertilizar la tierra, es un refresco a la tierra seca. Así también es semejante para nosotros el resultado de la madrugada, es refrescante para el alma, renuevo, fuerza, ánimo para un nuevo día.

La semilla al ser mojada por el rocío brota y produce fruto, en nosotros la madrugada produce la paz, alegría, seguridad, amor.

Al comienzo de un nuevo día todo es silencio, todo es tranquilo, todos duermen, los pájaros comienzan a cantar, hay alabanza, cantan anunciando que la noche se ha ido y pronto saldrá el sol.

DESARROLLO

El pueblo de Israel cuando caminaba en el desierto hacia la tierra de Canaán, se alimentó por el maná que Dios les envía cada mañana. El maná caía en el desierto junto con el rocío por la madrugada. (Números 11:7 y 9)

El maná era como la semilla del cilantro, del color de bedelio (color de un cristal de roca de color blanco). El pueblo recogía, molían o machacaban, cocían y hacían tortas y su sabor era como tortas de miel y aceite fresco. Tenían que recoger el maná antes que el sol caliente porque el maná caliente derretía el maná. (Ex 16:21)

La porción diaria recogida antes de la salida del sol era preservada. Esa comida se utilizaría durante el día, una porción para cada día. La poción exacta es buscada con fe y sabiduría.

En la madrugada encontramos al Señor y esto es una promesa que está en la Palabra. La Iglesia camina en el desierto, en una tierra seca, bajo un sol abrasador en este tiempo del fin, hacia la Jerusalén celestial, pero hay un refrigerio, sombra para el calor del día, luz para la noche y alimento para sustentar al alma cansada.

El maná en el desierto habla del Señor Jesús, el Pan de Vida. Molido por nosotros, probado y por su llaga fuimos nosotros curados. Las tortas con sabor a miel hablan del Señor Jesús y el aceite habla del Espíritu Santo.

APLICACIÓN

El resultado de la búsqueda por la madrugada es alimento completo para nuestra vida, nutre, y es dulce como la miel. La búsqueda por la madrugada tiene resultados maravillosos, que hemos encontrado con el Señor Jesús por las mañanas.

Jesús, el maná en el desierto, es el secreto, es la revelación, la presencia de Jesús, el Pan que viene del Padre y del Espíritu Santo. Llegó un momento en que el maná cesó. El pueblo había llegado a Canaán, la tierra prometida donde manaba leche y miel. Disfrutarían de los frutos de la tierra.

Un día llegaremos a la Jerusalén celestial, la tierra prometida, donde podremos disfrutar de la presencia de Dios en su plenitud. Estamos ahora en otra posición, en la gloria, en la eternidad. “Mas yo a ti he clamado, oh Jehová, y de mañana mi oración se presentará delante de ti.” Salmos 88:13

%d personas les gusta esto: